NEWSLETTER #3: ESTAMOS BUSCANDO EL SILENCIO

¡Qué alegría verte por acá! Me llamo Fernando, pero me dicen Ulises.

Este es mi newsletter de tendencias, industria creativa e innovación.

Los artículos de macrotendencias como este, se dividen en 3 partes: un análisis del contexto y formación de la tendencia; una sección llamada “Y a mí qué me importa” con ideas para poner la tendencia en práctica; y, al final, algunos contenidos para quienes no les gusta leer o les da flojera un texto tan largo.

NEWSLETTER #3:

Estamos buscando el silencio.

Tema: Macrotendencia

Tiempo de lectura total: 24 minutos.

Tiempo en sección “Y a mí qué me importa”: 4 minutos.

Si lees sólo las recomendaciones: 3 minutos.

Dicen que los hechos importantes en la vida nos marcan a fuego, que no olvidamos esa fecha. El cumpleaños de la pareja, la muerte de una persona que amamos, el año que salimos del colegio… Pero, por más que intento recordar, no encuentro la fecha exacta cuando perdí gran parte de la audición de mi oído izquierdo. He calculado que fue en abril del 2014, aunque pienso que ahí me di cuenta, que fue antes. Lo que sí recuerdo, es que por irónico que parezca, desde ese momento nunca más conocí el silencio. Las pérdidas súbitas de audición como la mía, suelen venir acompañadas de un tinnitus, ese pito en el oído que escuchamos al salir de un concierto o una disco. Está presente todo el tiempo menos cuando duermo y es como una tetera hirviendo a lo lejos, a veces más fuerte que eso.

No soy el único en el mundo con esta patología: 1 de cada 5 personas lo tiene, con mayor o menor intensidad. En muchos casos no se sabe la causa (como en el mío), pero en otros se genera por traumas acústicos, como en quienes trabajan en eventos masivos o conciertos. Varixs artistas han reconocido padecerlo: Barbra Streisand, Sylvester Stallone, Whoopi Golberg, Ozzy Osbourne, el vocalista de Coldplay que nunca recuerdo cómo se llama. Almodóvar lo describe como “un ruido diabólico que sólo existe para mí”. El síntoma se puede volver una discapacidad para algunas actividades de las Industrias Culturales y Creativas (ICC), especialmente las ligadas a la música. Para estas personas se convierte en una enfermedad laboral por no haber contado con la protección necesaria frente al ruido.

Gordon Hempton, por ejemplo, perdió su trabajo cuando apareció de forma súbita el tinnitus, aunque su patología no fue consecuencia de ruidos extremos: Gordon Hempton dedicó su vida a buscar el silencio urbano. Los resultados de sus estudios lograron cambiar rutas de aviones para preservar sus descubrimientos, los que también han incentivado mapas de silencio en ciudades como Nueva York, Londres o Estocolmo. Esto que suena a preocupación hippie, tiene un trasfondo de salud pública: la Agencia Europea de Medio Ambiente ha relacionado la contaminación acústica con 12.000 muertes prematuras, 43.000 ingresos hospitalarios y 900.000 casos de hipertensión cada año en toda Europa.

Hempton no buscaba el silencio absoluto, su objetivo era encontrar lugares para escuchar los sonidos de la naturaleza. Determinó que los puntos urbanos de silencio debían tener menos de 45 decíbeles, una cifra difícil de alcanzar si pensamos que una biblioteca presenta 60.

Como el sonido es un tema técnico, decidí hablar con un experto en el tema. Le escribí a Igor Valdebenito, Jefe del Departamento Ruido, Lumínica y Olores del Ministerio del Medio Ambiente; a quien agobié con todas mis dudas (gracias, Igor!).

Yo: ¿Cómo se puede definir en simple pero, técnicamente, lo que es un decibel?

Igor: Trataré de hacerlo simple porque es algo complejo. El sonido se origina por el movimiento de partículas en el aire, por eso se calcula la presión sonora. Esa presión se mide en “pascales”, nombre que se le dio en honor a un matemático de apellido Pascal. Resulta que al cuantificar los sonidos en esos pascales iba de 0 pascales a 100000000000000 pascales (con todos esos ceros). Inmanejable. Entonces, otro matemático, inventó una conversión que achica ese número en una escala de 0 a 120, eso es algo mucho más manejable. Esa conversión se llamó decibeles y su sigla es “dB”.

Yo: En Estados Unidos hay un caballero que certifica puntos de silencio urbano cuando hay menos de 45 dB. Después, otras personas hacían mapas con esa información ¿Tenemos algo similar en Chile?

Igor: Nosotros trabajamos con un estandar validado internacionalmente donde lo aceptable en la ciudad, es que el ruido esté bajo los 65 dB promedio. El silencio como lo conoces son 30 dB; niveles más bajos que ese se encuentran en el desierto, con 20 dB. Ahora, con respecto al mapa que mencionas, no tenemos uno de silencio, pero sí tenemos de ruido.

Yo: ¿Y cómo funciona?

Igor: Cada 5 años se analiza la intensidad de los ruidos en la ciudad, junto a variables urbanísticas y de flujo vehicular. Esos datos se toman y diferentes softwares de modelación logran crear un mapa de ruido. Se hacen mediciones en terreno, pero sólo para calibrar el modelo. En el caso de Santiago, el último mapa es del 2015, actualizado el 2016. La pandemia impidió trabajar el que correspondía al 2020, retrasándolo para este año.

Yo: ¿Y qué salió el 2015?

Igor: Nos percatamos de que el 6% del Gran Santiago tiene zonas de ruido peligroso que afectan la salud de las personas. Por esto, estamos trabajando en una norma que permita generar un plan de descontaminación en esos sectores.

Yo: ¿Se puede tener acceso a estos datos?

Igor: Sí, hay 2 iniciativas que podrían servir para tu artículo. En este (link) está la Red de Monitoreo de Ruido Ambiental en tiempo real.

Entro y sólo en el sector Valpo-Viña se logra la categoría de “aceptable”. Santiago está la mayor parte del tiempo en “riesgoso” y Concepción en “inaceptable”. Me llama la atención de que Valpo-Viña en el día tienen mejores niveles que en la noche.

Igor: Y en este link está el mapa de ruido del Gran Santiago que te había mencionado, actualizado el 2016.

Me despido de Igor para revisar el mapa y darme cuenta que vivo en una zona entre 60 y 65 dB, lo mismo que gran parte de la capital. Descargo una app de sonómetro y juego a medir el sonido de mi casa, cuyos resultados son bastantes dudosos. Igor me dice que los micrófonos de sonómetros de precisión deben estar certficados y, hasta la fecha, no existen celulares que cumplan con ese requisito. Entendiendo por qué el ladridos de mis perros se marcaban como un sonido agradable en la app, dejo el telefono para hacer mi maleta. Comienzan las vacaciones.

Escribo esto desde el aeropuerto. Vamos a Frutillar para sus semanas musicales que cumplen 55 años de existencia. Los pasillos están repletos de gente que supongo arrancan del mapa de ruido que me mostró Igor. Esta idea no es una alucinación en la espera del avión que se retrasó 1 hora, son datos que muestran un aumento del turismo rural, categoría que forma parte de las ICC. La principal razón que esgrimen los que eligen estos destinos, es la tranquilidad que existe en las áreas rurales, es el silencio que se vuelve el protagonista del viaje.

La Organización Mundial de Turismo (OMT), define el turismo rural como un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con actividades al aire libre, la agricultura, las formas de vida tradicionales, las culturas rurales y la pesca con caña.

Nuestro destino está en la región de Los Lagos, que presenta la mayor oferta en la web de INDAP que promueve el turismo rural. Si bien Frutillar no entra en la categoría de rural por sus características demográficas y urbanísticas, se suele promocionar como centro logístico para visitar parques nacionales, el Lago Todos Los Santos, el Rupanco o el Llanquihue, que es parte esencial de la ciudad. En la web de INDAP también se promociona como un atractivo de la zona, otra categoría de las ICC: la gastronomía.

Hemos visitado varias veces la región de Los Lagos, incluso antes de que fuera tradición ir a las semanas musicales. Por eso sé que en el lago Todos los Santos, por ejemplo, existen focos turísticos rurales como un restaurante al que se llega en lancha, donde la comida típica es la protagonista. Este es un dato muy recomendable para carnívoros porque tienen una preparación de carnes exquisita, con verduras de la zona, todo cocinado a fuego lento en una estufa a leña. El dato no es tan bueno para vegetarianxs y veganxs.

Las fotos son de mi viaje el 2017 al hotel AWA.

Cerca de este panorama se ofrece uno completamente distinto donde lo tradicional y rural se convierte en lujo. Hablo del hotel AWA, cuyo origen nace del disfrute del paisaje y ofrece excursiones por el lugar a través de diferentes medios (caballo, kayak, bicicleta, etc). AWA ha sido reconocido por incorporar la cultura tradicional del lugar en su proyecto, como el de una cocina que busca reinventar los sabores locales y que utiliza productos de temporada tratando muchas veces ser 100k o 50k, es decir, que la distancia desde donde se recolectan los ingredientes de la comida no sean mayores a 100 o 50 kilómetros. Lo visitamos con mi pareja en 2016 y, si bien no medí el nivel de dB, podría apostar que Gordon Hempton lo certificaría como punto de silencio. Para mí, el AWA demuestra que el silencio puede convertirse en un producto de lujo.

Otro atractivo rural que ayuda a esta hipótesis es la pesca, la que se concentra en la región de Aysén. Según SERNATUR, el principal consumidor de esta oferta es Estados Unidos. Algunos informes gringos indican que 3.8 millones de personas practican la pesca de forma recreativa, 85% de ellas son hombres que suelen tener altos ingresos: 25% gana sobre USD $100.000 dólares al año (80 MM de pesos chilenos aprox). Esto explica por qué pueden pagar sin problema los paquetes turísticos que existen en Chile para esta actividad, los que pueden llegar a costar USD $5.000 dólares la semana (4.7 MM de pesos aprox). Quienes pescan tienen comportamientos de viaje que favorecen el turismo en general, como la repetición del lugar escogido o la anticipación de casi 6 meses en la elección de su destino. Esto último, es algo bastante frecuente en el turismo rural.

En el caso del norte hay lugares como el Valle del Elqui o San Pedro de Atacama, donde la cultura local es parte esencial de su atractivo. También lo es su tranquilidad, poniendo como ejemplo el Desierto de Atacama, lugar que debería alcanzar los 20 dB que dijo Igor.

Otro dato importante a considerar en la evolución de este tipo de viajes es lo que sucede en España, donde el turismo rural creció de forma importante entre 2014 y 2019, aumento que sólo detuvo la pandemia, pero que se espera, con el fin de las restricciones de movilidad, vuelva a repuntar. Por esta razón, hace años que SERNATUR comenzó un fuerte trabajo de atracción del turismo de ese país al nuestro, logrando que el ingreso de españolxs sea uno de los más importantes para el turismo en Chile.

Probablemente, el aumento en la elección del turismo rural se deba a los grandes beneficios del silencio que abunda en estas zonas. Los estudios muestran que los espacios tranquilos entregan mayor concentración, disminuyen el stress, mejoran la calidad del sueño entre otras mágicas consecuencias positivas en la salud mental de las personas.

Luego de un vuelo lleno de turbulencias y un viaje en auto rodeado de verde, ya estamos en Frutillar. Han pasado 2 días desde nuestro arribo, donde el panorama ha sido comer y dormir, mis pasatiempos favoritos. También han sido jornadas donde he sentido los beneficios que trae el silencio: mi sueño ha sido más profundo y ha disminuido la tensión en las mandíbulas y los hombros. La concentración no ha aumentado porque después de los conciertos, duermo una siesta que ha llegado a ser de 3 horas. No me había dado cuenta lo cansado que estaba y lo mucho que necesitaba esta pausa que se está volviendo adictiva, ojalá permaneciera siempre. Tal vez sea el mismo deseo de que estos efectos sean permanentes lo que motivó a 380.000 personas en 2020, a irse de Santiago para vivir en regiones, casi un 5% de la población de la capital según indicó un estudio de Telefónica i+D, Cisco y el Instituto Data Science (2021).

Otra vez la pandemia fue un detonante de la tendencia: miles de personas habían naturalizado llegar a sus hogares hacia el final del día, cuando ya el ruido de la ciudad comenzaba a apagarse y la casa o departamento no parecía tan hostil. Sin embargo, con las cuarentenas los lugares se sintieron más pequeño y la vida en la ciudad se volvió sin sentido ¿De qué sirve vivir en la capital si no puedes moverte en ella? En las entrevistas realizadas por diferentes medios, las personas indican que decidieron migrar dentro del país por sus niveles de stress y en busca de factores que mejoraran su calidad de vida, entre los que mencionaron el descenso de la contaminación acústica.

El ruido fue sólo una de las razones de la movilidad, porque también se involucraron los costos de vida cada vez más altos en Santiago y el precio de las viviendas. Para que te hagas una idea, Tinsa, empresa dedicada a la tasación de inmuebles, analizó que en el trimestre mayo-julio de 2020 el valor promedio de un departamento de 55 m2 en Puerto Varas era de aproximadamente 4.440 UF, en Las Condes 6.044 UF y en Providencia 5.416 UF. El departamento de Puerto Varas incluía vista al lago.

Sin embargo, no es la Región de los Lagos donde se fue la mayor parte de la población que arrancó de la capital. En el estudio de Telefónica I+D, Cisco y el Instituto de Data Science, se dieron cuenta de que son las regiones de Valparaíso, O’Higgins y el Maule las preferidas para asentarse. Según se concluye, quienes migraron siguen relacionadxs a la capital gracias al teletrabajo, por lo que tendrían que ir a Santiago cada cierto tiempo a participar de reuniones u otras actvidades laborales. Por eso es posible que esta fuga masiva sea pasajera, que el proceso cambie ahora que se terminaron las restricciones. Otro resultado interesante de este estudio, fue determinar que quienes se fueron, son personas de estratos medios altos y altos, que vivían en las comunas de Santiago, Las Condes, Providencia y Ñuñoa. Desde este punto de vista, la búsqueda de un estilo de vida silencioso refuerza la teoría de lujo.

La pandemia sólo vino a acelerar un proceso de migración a zonas rurales que es una tendencia en todas las capitales del mundo, donde destaca Nueva York y Tokio. Este último, es un caso emblemático pues ha sido potenciado por políticas públicas, como la venta de terrenos rurales a precios bajísimos (desde USD $200) o la entrega de aproximadanente 7 millones de pesos por cada niñx que sea parte de las familias que migren al campo.

Al leer el articulo hasta acá, pareciera que todo se trata de personas sobre los 35 que arrancan del ruido citadino, preocupados por la salud y por una lejana (pero ya no tanto) jubilación. Sin embargo, las personas jóvenes comienzan a estar tan interesadas en los espacios bajo los 45 dB como el resto de la población, pero lo están viviendo en el espacio virtual: la Generación Z, que incluye a las personas nacidas entre 1997 y 2012, ha generado tendencias en torno al silencio en las redes sociales.

“Orfield Labs” es un antiguo estudio de grabación en desuso donde artistas como Prince o Rolling Stones grabaron algunos discos. Ese lugar abandonado ha vuelto a nacer gracias a un “challenge” en TikTok cuyo desafío es permanecer la mayor cantidad de tiempo encerrado. La dificultad está en que el silencio en el lugar es tan absoluto, que podemos escuchar el sonido de nuestra sangre recorriendo el cuerpo, produciendo una claustrofobia que impide permanecer má de 2 horas en ella. No existía una entrada para esta experiencia, “Orfield Labs” debió inventarla y puso un precio de USD $600 dólares su arriendo, un monto alto para una experiencia que se convertirá en sólo 1 minuto de TikTok o 10 de youtube. Las entradas están agotadas y tienen lista de espera de meses.

Otra usuaria de redes sociales que ha encontrado en el silencio su diferenciador de contenido digital es Ruolan Zhang, la primera streamer sorda de la plataforma Yingke en China. Zhang tiene 820.000 seguidores y su éxito lo atribuye a la pandemia: “Los fanáticos sienten que el ambiente de una transmisión silenciosa en vivo les brinda paz y alegría, lo que puede ayudarles a sanar el estado de sus mentes y corazones”, dijo la streamer a VICE. Bajo el mismo estilo, pero en plataformas más cercanas, tenemos las transmisiones silenciosas en Twitch de Christopher Robinson, sordo de nacimiento y creador del canal @DeafGamersTV. También está la youtuber Rikki Poynter, quien asegura que existen muchas personas sin problemas de audición que miran sus videos, porque hay personas “que se sobreestimulan con demasiado ruido o son sensibles a cualquier sonido intenso, por eso buscan este contenido silencioso”.

Estamos en el aeropuerto de nuevo, pero ahora ya vamos de regreso. Estoy resfriado y con torticolis, al parecer no tuve el descanso suficiente para aumentar la inmunidad o fortalecer los músculos que luchan contra las corrientes de aire. Sin embargo, me despido feliz de la ciudad que durante 6 días me permitió vivir el sonido como un placer, la misma que la tarde del jueves 26 de enero, me dio la paz que entregan los 45 dB. Así lo dijo la app que descargué, aunque luego marcó el mismo número de decibeles en el concierto de flamenco: Igor tenía razón, no eran muy confiables.

La búsqueda del silencio como tendencia podría ser parte del consumo de las ICC durante estos años. De ser así, estas son algunas ideas que nacen de esta investigación para incorporarlas.

  1. El turismo rural debería ir al alza, por eso, quienes se dediquen al turismo debiesen aumentar la oferta de visitas a parques nacionales dentro de sus tours normales o “escapadas de silencio” en el caso de las ciudades. También debiesen aumentar el consumo de tours o programas que incorporen el conocimiento de las culturas locales y las formas de vida tradicionales.
  2. Existe un tipo de turismo rural que desde hace muchos años existe, pero que podría tomar un leve repunte: el turismo laboral. Si bien hemos leído, escuchado o, incluso, realizado los working holiday (trabajar mientras viajas) en lugares como Australia o Canadá, casi siempre es un viaje desde el hemisferio sur al norte. Sin embargo, la recepción de turistas del hemisferio norte para trabajar y conocer la cultura local podría llegar a tener un leve aumento. Destaco el levemente porque es un tipo de turismo que costaría se masificara, aunque quien es uno para ser tan tajante.
  3. Entendiendo la búsqueda del silencio como lujo, los “glamping” podrían tener un aumento en las reservas. “Glamping”, es un estilo de campamento asociado al lujo donde no existen las carpas iglú tradicionales, ni el saco de dormir, sino verdaderos hoteles en medio de la naturaleza, que pueden asimilar carpas o bien, ser domos o cabañas muy bien acondicionadas.
  4. También en la industria del turismo, los servicios astronómicos y de ciencias naturales deberían incorporarse como recorrido común. Esto ya lo podemos ver en rutas como las del comportamiento de hongos en Santiago. El turismo antropológico e histórico se incluyen en esta tendencia.
  5. En otra ICC, la búsqueda de las culturas ancestrales debería retomar una fuerza inusitada. Es el caso de la gastronomía, la que debería incorporar platos tradicionales a su oferta. Pero no hablamos de reinterpretar platos, sino de recrear experiencias como las descritas por la antrópologa y premio nacional de ciencias, Sonia Montecinos en su libro “La Olla Deleitosa: Cocinas del Mestizaje”, donde se habla, por ejemplo, de una cazuela hecha no en un fuego tradicional, sino cocida con piedras calientes dentro de la olla. La recreación del curanto y el cordero al palo se suman a esta idea. Acerca de la apropiación cultural que podrían vivir estas ideas, eso es un tema que se debe discutir más largo y tendido (estoy trabajando en eso).
  6. La migración de poblaciones de Santiago a regiones ha sido de personas de clase media-alta, alta; las mismas que suelen tener mayor consumo cultural según varios estudios culturales. Por esto, el interés de las ICC debería aumentar en regiones o, más que el interés, debería ser una preocupación por parte de artistas, compañías o agrupaciones que trabajan en este rubro.
  7. En cuanto a los contenidos digitales, no se trata de contenidos minimalistas mostrando el café sobre una mesa blanca y la palabra “silence” como texto; sino de espacios de relajación mental, guías de panoramas silenciosos, inclusión de personas sordas en los contenidos, transmisiones nocturnas para personas desveladas, de desconexión digital (por irónico que suenes), etc.
  8. Por último, los espacios creativos silenciosos debiesen ser una tendencia en aumento. Este servicio podría ser dirigido, como reuniones grupales de escritura para sentirse acompañado en el trabajo de redacción o espacios de creación nocturnos. Salas de audición para el uso de otros fines (como la meditación), etc. La investigación en papel o digital en lugares como las bibliotecas públicas, también deberían aumentar levemente.

RECOMENDACIONES

John Cage: 4’33”

Siempre hemos entendido la música como el sonido que producen los instrumentos o las voces. Sin embargo, el compositor John Cage, que además era filósofo, comenzó a preguntarse en los años 40 si esto era realmente así. Fue luego del estudio profundo del pensamiento oriental cuando se dio cuenta de que la música es la suma del sonido y del espacio entre ellos, del silencio. Desde ese descubrimiento hasta lo que sería la ejecución de su obra más recordada, pasaron 5 años de estudio. El 29 de Agosto de 1952, John Cage eligió al pianista David Tudor para que subiera al escenario para tocar 4’33’’. Durante esos 4 minutos y 33 segundos, Tudor no hizo nada, sólo estuvo sentado mirando el piano y se fue. La gente estaba indignada porque pensaron que le tomaban el pelo, pero Cage explicó que esa era su obra, la que demostraba que el silencio en verdad no existe, porque siempre que se tomara esa partitura alguien en el público tosería, sonaría la lluvia, un auto tocaría la bocina en la calle o sonaría cualquier cosa que nos impida conocer un concepto imposible como el silencio. En este link puedes ver un análisis completo de la obra y, en el video que dejo acá, la forma en la cual se presenta.


PROJECTS 34: FELIX GONZÁLEZ-TORRES

En 1991, el MoMA le pidió al artista Félix González-Torres que realizara una obra para ellxs. El artista cubano-estadounidense quería hacerla fuera del museo, en la calle, y llegaron a un acuerdo con el MoMA: pondrían las fotos que seleccionó en las vallas publicitarias de New York tal como quería el artista, a cambio de que la cama desordenada estuviese en una sala del museo, pero hecha. La imagen que ven acá, no tiene sentido alguno si no sabemos su contexto: era 1991 y todavía era ilegal la homosexualidad en Estados Unidos; González-Torres quería llevar su intimidad a lo público, que supieran que ahí dormían 2 personas, 2 hombres. Sin embargo, la parte más dolorosa de la foto es que hay 2 cuerpos que parecieran haberse levantado recién: uno de ellos no va a volver porque es la pareja de Felix que ha muerto en los primeros años del VIH/SIDA. González-Torres, uno de mis artistas favoritos, tiene otras obras que están ligadas al silencio y la muerte de su pareja, como 2 relojes que están sincronizados y uno de ellos va quedando sin energía hasta agotarse. En este video puedes ver detalles de su trabajo que es muy “simple” y, tan silencioso, que sus obras no llevan títulos.

¡HEY!¡NO TE VAYAS, ESTO ES IMPORTANTE!

Por si no lo sabías, tengo un Patreon que comenzará a funcionar desde este viernes 10 a las 18:00 horas (hoy). Patreon es una plataforma donde puedes transformarte en mecenas de creadores de contenido que te gustan, es un apoyo económico para que esa persona (en este caso, yo), pueda continuar con el trabajo que disfrutas.

En mi Patreon hay 2 categorías de contenido exclusivo:

NIVEL 1: ACCESO METODOLÓGICO

Tendrás acceso a todo el contenido de metodología creativa (como este contenido que ves acá) que vaya creando, ya que si no es en el newsletter, no estará disponible de otra forma. Además, podrás tener todo organizado en un mismo lugar y, haré un resumen para que no debas leer todo de nuevo).

Este acceso cuesta USD$ 5 dólares mensuales y son 2 contenidos al mes.

NIVEL 2: ¡OMG! ¡ESTO ES INCREÍBLE!

Además de tener acceso a todo el contenido metodológico de estos newsletter, tendrás acceso a 10 contenidos premium mensuales que no compartiré en ningún sitio (ni instagram, ni facebook, ni web, nada, nada). Estos contenidos son del tipo:

  • Reseñas de libros.
  • Videos y documentales.
  • Artículos de revistas científicas que leo y que iré resumiendo para que no tengas que leerlo completo.
  • Noticias y las referencias desde dónde voy sacando la información, además de mis apuntes con respecto a esos temas (para que tampoco tengas que leerlo completo o, bien, para profundizar en el tema).
  • Entre otros varios contenidos que están pensados para interiorizarse en el mundo de la creatividad, la innovación y las industrias culturalesy creativas.

Este acceso cuesta USD $10 dólares mensuales, USD$ 1 dólar por contenido, ¡¡¡menos de 1 luca por cada uno!!! Porrrque yo no vengo a vender, vengo a regalarrrrr.

Tu apoyo en Patreon ayudará a continuar con este newsletter y el contenido en RRSS que voy compartiendo. Si no quieres o no puedes suscribirte, compartir el contenido que subo en instagram, invitar a que más gente se suscriba al newsletter o reenviar este mail, siempre, siempre, siempre, va a ayudar.

Si quieres invitar a otra persona que se suscriba puedes compartir ESTE LINK

Un abrazo y gracias por todo el interés de estas semanas!

SI QUIERES APOYAR ESTE CONTENIDO EN PATREON: PINCHA AQUÍ.

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *